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[Recuerdos en algún futuro]

jueves, mayo 25, 2006

Fundamentalismo de la crueldad


Me enviaron el *pps con el texto: "Un enfant de 8 ans, attrapé sur un marché en Irán pour avoir volé du pain" ( Un niño de 8 años atrapado robando pan en un mercado de Irán ).

Lo he visto varias veces. No fué por morbo ni curiosidad. Retenía cada cuadro de los gestos de dolor del pequeño tratando de entender simultáneamente por qué ninguno de los impasibles individuos que estaban alrededor intervino para evitar el despiadado castigo; robo muy probablemente motivado por la miseria y el hambre que obligaron al desdichado niño a apropiarse de un poco de pan para alimentarse.

No generalizaré este inhumano hecho adosándolo irreflexivamente a una práctica del Islam... lo poco que he leído del Al-Corán contiene enseñanzas muy similares a los encontrados en el Nuevo Testamento de los Cristianos, en el Antiguo Testamento de los Judíos y si vamos más lejos , hasta podría asociarlo con algunos textos Védicos ó del Indostán...

Este execrable hecho tiene que ser particularizado; delimitarlo a un entorno de extremismo fundamentalista; a una insana interpretación ultra-conservadora de mentes desquiciadas por una violencia que se retroalimenta de sí misma, que se sintetiza en ese desencajado rostro del despiadado hombre que ignora, micrófono en mano, que ni Allah ni Mahoma aprobarían tan inhumano castigo... algo que ni siquiera lo encontramos en el códice de Hammurabi.

Esta crueldad es algo dictado indudablemente por la intolerante ignorancia de su propia Fé y si algo puedo imaginar es que esa dureza no la aplicaría jamás contra sí mismo; a esto se resume la cobardía del implacable.

Lo que me pregunto también es ¿ Qué sentimientos antagónicos turbarían al fotógrafo ? ¿ Ser acaso un catatónico espectador de este flagelo en nombre de la profesión ? De seguro esas imágenes retinales las llevará por siempre en el portafolio de sus remordimientos.

He colocado estas dramáticas imágenes no para hacer algún tipo de apología ni tampoco para caer en esa etológica tendencia que tanto critico de la actual sub-cultura mediática global, que permite todo tipo de excesos en nombre de una mal entendida libertad de expresión y que no repara en pisotear la fragilidad de nuestra condición humana en razón inversamente proporcional al raiting....

El fin ha sido denunciar un acto de atroz barbarie y marcar el rostro de la bestia.




6 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando recibi este email, estaba donde un cliente, quien me invito a almorzar, un señor de 70 años y un poco mas... luego de ver el video, su pregunta fue ¿esta mal o esta bien? .. Por supuesto q le dije esta mal..! lo unico q hizo fue levantar las cejas y quedarse callado por unos segundo, luego añadio, "quizas si le hubieran hecho eso a los terroristas q pusieron la bomba en Tarata, mi hijo aun estuviera vivo"...
Le di un beso en la frente.. y el me abrazo.
Creo q este tipo de crueldad no se justifica, pero...

Slayer_X dijo...

Desgraciados, estan enfermos! me cuesta creerlo.

Cada vez tengo mas serias dudas sobre si el hombre podrá evolucionar a algo mejor :(

Arturo dijo...

Margie: ..pero.... ¿ estuvo rico el menú de Canevaro ó no ? :)

Slayer_X : Difícil ... porque vamos a terminar viviendo como en "Gattaca" ó "La Isla" y no sé si algún vaticinio de Nostradamus ó visión de H.G. Wells podría haber descrito algo semejante a esto...

Aprovecho en complementar esta nota con la info que me envía mi pataclaun Pochocútec...

Thks P8!

Aunque la pulsión de muerte está asociado al Tanátos, cuyo carácter más bien es pacífico antes que violento..

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Pulsión de muerte al desnudo

Cuando Freud publicó sus investigaciones sobre la pulsión de muerte, provocó sorpresa y hasta rechazo incluso entre quiénes lo respaldaban con admiración.

Parecía haber avanzado demasiado lejos. ¿Cómo podría desearse la muerte por sobre la vida? Freud, sin embargo, se refería a lo que no es tan evidente en la complejísima fisiología mental y ofrecía abundantes pruebas sobre sus incómodos descubrimientos. Una nueva demostración llegaría poco después de su fallecimiento.

Europa sería arrasada por una
conflagración más brutal que la de 1914 y en ella tendría un destacado papel una organización encargada de consumar asesinatos masivos, las SS, que vestían de
negro e irradiaban la siniestra luz de una calavera sobre su gorro militar. Las SS no sólo fueron el
arrogante cuerpo de élite nazi, sino las encargadas de operaciones de limpieza humana jamás vistas hasta entonces en sus atroces campos de exterminio.

La pulsión de muerte se cobró un ominoso banquete: mas de 50.000.000 de muertos y la destrucción de casi toda Europa, en especial de la misma Alemania, como esa pulsión quería en forma inconsciente.

Ahora la humanidad se resiste a reconocer que la pulsión de muerte, aunque sea universal, infectó de manera profunda a otro maravilloso país, Irán. Y que
esa infección virulenta ha empezado a propagarse. Las
consecuencias pueden superar los máximos salvajismos conocidos hasta el presente.

Un documentado estudio del analista político alemán, radicado en Hamburgo, Matthias Kuntzel acaba de suministrar informaciones que hacen erizar los pelos de cualquier persona responsable. Se parecen a los terribles datos de la Europa ocupada en 1940, que
golpeaban con desesperación los despachos de las democracias, pero que no eran escuchados, porque
sonaban inverosímiles.

Las informaciones de Kuntzel no
son un secreto: sólo hay que prestarles atención.

El nos recuerda que en la guerra de Irak e Irán el Ayatollah Khomeini hizo una extraña compra a Taiwan: 500.000 llaves de plástico, que debían jugar un papel
motivador. Resultaba evidente que Saddam Hussein había aprovechado para atacar a su vecino mientras se
contorsionaba en el difícil comienzo de la revolución islámica. La desventaja de Irán era enorme y Khomeini decidió compensarla enviando al frente a legiones de niños, muchos de los cuales sólo tenían doce años.

Ordenó que a cada uno le colgaran del cuello una llave de plástico, con la que iban a abrir las puertas del paraíso.

Una de las operaciones más crueles que se les asignaron fue limpiar rutas minadas por las tropas de
Saddam Hussein. Los niños avanzaban en cerradas formaciones, haciéndolas explotar con sus cuerpos. Después podían ingresar, seguros, los soldados.

El diario semioficial iraní Ettelaat comenta: "En el pasado [es decir, en la guerra contra Irak] teníamos chicos voluntarios de 12 a 17 años. Iban a los campos
sembrados con minas. Sus ojos no veían nada. Sus oídos no escuchaban nada. Y luego, un momento después, se veían nubes de polvo. Cuando el polvo sedimentaba, ya no se los distinguía más. Ampliamente desparramados en el campo, quedaban trozos de carne humeante y pedazos de hueso".

Estas escenas debían ser corregidas, y el diario asegura a sus lectores: "Antes de entrar en los campos minados los niños se empezaron a envolver con frazadas. Después rodaban sobre la tierra , de modo que las partes de sus cuerpos pudieran conservarse en
gran parte juntas luego de la explosión y se les transportara a una tumba".

Estos niños pertenecen a los Basiji Mostazafan (Movilización de los Oprimidos), organización creada
por Khomeini y de la que el actual presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, es un distinguido instructor. Los Basiji superan a las escalofriantes Juventudes
Hitlerianas por su fanático amor a la muerte. Es una milicia de cientos de miles de voluntarios dispuestos a ir con júbilo hacia su propia destrucción. El Frankfurter Allgemeine publicó la orgullosa entrevista a un veterano iraní de aquella guerra, en la que
contaba: "Los niños destruían las minas con sus cuerpos. Era una especie de carrera entusiasta.

Incluso sin órdenes de sus comandantes, cada uno quería ser el primero en explotar".

Pero debemos ser justos en reconocer que antes de usar a los niños para esta masacre Khomeini había probado con burros y caballos. Pero bastó un solo estallido para que los burros y los caballos huyeran aterrorizados a campo traviesa.

Los Basiji han crecido en forma exponencial e incorporan a gente de más edad también. Ahora son
utilizados como fuerzas de choque contra cualquier protesta antigubernamental. Desempeñaron un papel decisivo contra los levantamientos estudiantiles de
1999 y 2003. Mientras que los guardias revolucionarios son soldados adultos y bien ntrenados, los Basiji están compuestos por niños de 12 a 17 años y por
adultos mayores de 45, muchos de ellos analfabetos y sin preparación militar.

Lo único que se les enseña es
la gloria del martirio.

Cada uno posee una vincha rojo
sangre, que exhibe la voluntad de morir.

La táctica empleada por los Basiji en la guerra es el ataque por oleadas. Avanzan contra el enemigo en cerradas formaciones. No importa si recibirán balas,
obuses, granadas o bombas, o si volarán por la explosión de una mina. Lo importante es avanzar
siempre, pisar los restos de los camaradas que cayeron antes y seguir adelante, ola tras ola. Una vez que las tropas enemigas empiezan a abrirse ó a decaer,
entonces marchan los guardias revolucionarios. Es impresionante el testimonio de un oficial iraquí
cuando confesó: "Venían en densos grupos, agitando los puños. Uno puede disparar contra la primera ola de niños; después, contra la segunda. Pero llega un momento en que la pila de cadáveres amontonados te hace aullar, con ganas de tirar lejos tu arma. ¡Son
seres humanos, después de todo!"

En los tres primeros años de esa guerra que duró ocho, se calcula que 450.000 niños fueron enviados al frente.

El semanario Der Spiegel documenta cómo fue reclutado un niño llamado Hossein, pese a las leves secuelas de su poliomielitis. "Cierto día, un Imán llegó al pueblo. Convocó a toda la población a la plaza, frente a una estación de policía, para transmitir buenas noticias del Ayatollah Khomeini: el ejército islámico de Irán había sido elegido para liberar Al Quds
(Jerusalén) de los infieles. Cada familia tenía el deber de nutrir al ejército de Alá. Como el pequeño
Hossein era el menos necesario para su familia y, además, no podía gozar de esta vida por causa de su enfermedad, fue elegido por su padre para que luchara contra el mal que encarnan los infieles."

La corriente islámica chiita, que predomina en Irán, se inspira en la convicción de que Hussein, el nieto de Mahoma, debía haber sido el líder del Islam, no el califa Yasid. Yasid persiguió y asesinó a Hussein en Karbala. Su cuerpo fue atravesado por 33 lanzazos y cortado por 34 golpes de espada. Luego fue pisoteado por caballos. Este martirio horrible es evocado en la festividad de Ashura, dónde los fieles se flagelan para imitar al venerado Hussein y algunos llegan incluso a mutilarse y hasta matarse. Los chiitas esperan el regreso del Mahdi ó Duodécimo Imán,
equivalente al Mesías de los judíos ó a la segunda llegada de Cristo para los cristianos. Es el último de los descendientes de Hussein, que desapareció tempranamente sin dejar descendencia y permanece oculto hasta el esperado momento de su manifestación gloriosa.

El Ayatollah Khomeini dió un giro osado a la tradicional postura chiíta de aguardar con paciencia y
buenas acciones. Khomeini no quería esperar. Invistió el arraigado mito de un sentido diferente. Afirmó que para acelerar el retorno del Mahdi los fieles debían despertar de su letargo y luchar fieramente contra el mal. Se inspiraba en los Hermanos Musulmanes de Egipto, que no eran chiítas, pero que anhelaban dar batalla. El mal es la modernidad, con sus degenerativos derechos individuales, el estímulo de la
sensualidad, el pensamiento racional paralelo a la fé
y el inaceptable pluralismo de ideas. Unió la combatividad de los Hermanos Musulmanes (a quiénes el
presidente Nasser persiguió y ajustició) con su credo chiíta é impuso en Irán la convicción de hacer una guerra con ambiciones universales. Por eso los niños
cuyos cadáveres se apilaban en el frente de batalla gritaban para darse valor: "¡Contra el Yasid de
nuestro tiempo!" (Saddam Hussein) ó "¡Una nueva Karbala nos espera!" ó "¡Que retorne el Mahdi!".

Khomeini insistía en sus discursos con que la muerte es el comienzo de la verdadera existencia. Afirmó, en Octubre de 1980: "El mundo natural es el más bajo, apenas la espuma de la Creación. Lo que importa es el mundo divino, que es eterno". Ese mundo eterno y
maravilloso es accesible a través del martirio. La muerte no es muerte, sino el tránsito de un nivel inferior a uno superior y espléndido. No interesa que
el guerrero gane o pierda en la batalla, sino que muera como mártir: entonces su victoria está
asegurada, porque se le abren las puertas del Paraíso.

El presidente Mahmoud Ahmadinejad inauguró en Noviembre último la Semana Basiji. Los datos oficiales
señalan que cerca de 9.000.000 de Basiji, un 12 por ciento de la población, se manifestó en favor del presidente. Sólo en Teherán la suma llegaba a 1.250.000 personas.

Con esta demostración de poder se quiso probar que no había retorno a las débiles reformas intentadas en el período presidencial anterior. Ahmadinejad hasta
prohibió la música clásica en las emisoras oficiales, por considerarla inmoral.

Ahmadinejad dijo en Setiembre último, al hablar por primera vez ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que imploraba el pronto retorno del Mahdi. Su posición apocalíptica se manifestó en una de las entrevistas por TV, en la que expresó con énfasis:
"¿Acaso hay algo más hermoso que el arte del martirio?"

De acuerdo con la nueva interpretación teológica, el
Duodécimo Imán regresará antes si los fieles se lanzan a una decisiva y espectacular guerra contra los infieles. ¿Para qué, entonces, firmar compromisos o
detener la producción de material atómico? Irán no necesita energía nuclear para su desarrollo pacífico,porque le sobra petróleo. Sólo lo necesita para su proyecto bélico, como le pasaba a Hitler con su carrera armamentista. Avanza con una ciega e irrefrenable pulsión de muerte, que terminará produciendo una catástrofe universal, de la que ni el mismo Irán podrá salvarse. El planeta está amenazado como nunca antes. La inconsciente -ahora no tan inconsciente- pulsión de muerte afila los cuchillos de
otro festival demoníaco, mientras los responsables del mundo deliberan y deliberan, como si tuvieran mucho tiempo para despilfarrar.

Por Marcos Aguinis
Para LA NACION
© La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/805532

***********************************
PD: Espero que los de La Nación no me hagan observen nada por el Copyright :)

Kat dijo...

Miré el video cuatro veces. Corto pero abrumador. Luego me quedé centrada en el primer comentario. Para ser sincera no leí los otros dos.


No lo sé...no tengo nada mejor que decir...

Lamemtablemente "al ser cosa de todos los días" la prensa omite miles de imágenes o reportajes sobre violencia de cualquier índole pues nosotros mismos hemos hecho que el número de amantes de jennifer lopez (por citar un ejemplo)sea noticia de primera plana...

Arturo dijo...

Kathy: Efectivamente, has dado en el punto. Los mass media han hecho que todas las formas de violencia formen parte de nuestra insensible cotidianeidad... algo así como cuando vemos un perro muerto en plena pista y no nos merece ni la más mínima atención salvo el morbo por la sangre....

Nuestra especie está perdiendo cada vez más rápidamente la capacidad de asombro y con ello, también se va alejando nuestra inocencia y todos los espacios que dependen de ella... mejor no sigo porque si no terminaré escribiendo un script hindú... ojalá que esto no sea algo ipsolateral :) :) :)

Ahhh... el video es cortito porque en realidad eso me llegó en 6 cuadros en formato *.pps y como no podía subirlo así a mi WebPLOP lo pasé rapidito al Macromedia Director pero aún así el *.avi me salió de 35 MB y luego,,, ¡ zas ! upload a YouTube .... cuestión de simplificación administrativa..

Salu2

parapiti pora dijo...

EL FUNDAMENTALISMO LUGUISTA
(Luis Agüero Wagner)
Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire (Woody Allen)
En 1993 Joseph Ratzinger publicó su libro “El fundamentalismo islámico” donde abordaba desde la óptica conservadora el problema de la instrumentalización de las energías religiosas en función política, tema de vigencia por estas playas desde que el cantinflesco obispo jubilado Fernando Lugo se tomó en serio la propaganda de la tendenciosa prensa local, que lo presentaba fantasiosamente como el nuevo fenómeno político del ambiente.
Esclarece Ratzinger que el aferrarse fanáticamente a las tradiciones religiosas se vincula en muchos sentidos al fanatismo político y militar, en el cual la religión se considera de forma directa como un camino de poder terrenal. También puntualiza el error de trasponer el concepto “fundamentalismo” al mundo árabe siendo que en realidad es una definición surgida para calificar a cristianos. El fundamentalismo es, según Ratzinger, en su sentido originario, una corriente surgida en el protestantismo norteamericano del siglo XIX, la cual se pronunció contra el evolucionismo y la crítica bíblica y que, junto con la defensa de la absoluta infalibilidad de la Escritura, intentó proporcionar un sólido fundamento cristiano contra ambos. Cabe preguntarse cuál es el concepto para definir a los católicos que alentados por una bula papal de Alejandro VI invadieron Latinoamérica y arrasaron con esplendorosas civilizaciones como la inca o maya, y cometieron un genocidio contra los súbditos de estos y otros imperios, además del saqueo e imposición de una nueva religión por la fuerza de la espada, y todo ello en nombre de algo tan abstracto como su Dios. Mas que el fanatismo equiparable que Ratzinger ve entre la teología de la liberación, el terrorismo islámico y terrorismo marxista occidental, lo que sí se discierne con claridad es con qué facilidad algunos farsantes se aprovechan de las supersticiones “divinas” para apetencias bien terrenales, en nuestro caso –cuándo no- el divinizado zoquete.
Aunque Ratzinger se extiende en su obra sobre los fundamentalismos ajenos, no se caracteriza por ver la viga en el propio ojo precisamente. Como con bastante elocuencia lo ha dicho la red de Mujeres Católicas de América Latina en uno de sus comunicados: cuando hablamos de fundamentalismo nos referimos justamente a la posición expresada por Ratzinger. Todo su escrito es un acto de intolerancia, fanatismo, intento de volver al pasado, resistencia ante todo cambio, intento de imposición de la propia perspectiva como la única aceptable, rechazo al pluralismo, desconocimiento de la evolución en todos los ámbitos, rechazo a toda novedad, pánico ante la diversidad.
Como puede notarse, esta controversia entre católicos no guarda mucha distancia de los términos en que giró la discusión sobre el dichoso pacto del 5 de febrero que con tan mala fortuna firmaron nuestros héroes de la oposición.
Se sabe que el Fundamentalista es en el fondo un intransigente, por ello actúa como factor creador de conflictos y como enemigo del progreso, especialmente si se trata de avanzar en negociaciones, hecho que explica la actuación de la caterva de monaguillos en la “mesa de presidentes” de la extinta concertación, que con sus despropósitos hoy han ubicado a su candidato en una cómoda posición para luchar por el tercer puesto en las elecciones del año que viene. No estaría demás advertir sobre el peligro que implica el accionar de estos fanáticos, más aún si consideramos que el aprovechamiento de la religión en función de la política como conducto de “liberación de los oprimidos” es hoy en día la principal coartada para volar estaciones de trenes, estrellar aviones de pasajeros contra rascacielos de Nueva York, enviar sobres conteniendo ántrax o volatilizar autobuses londinenses. Para colmo, nuestros integristas criollos no han ocultado sus intenciones contenidas dentro del esquema maoísta que “la guerra revolucionaria se libra fuera del legalismo”, y han llamando a la yihad a sus seguidores en caso de cumplirse la cláusula constitucional que impide a un religioso postularse para presidente, amenaza que amerita cuando menos que nuestras autoridades encarguen una investigación al respecto a la analista Milda Rivarola.
Debo añadir que resulta lamentable y desalentador ver por estas playas a una caterva de politiqueros corruptos defendiendo y queriendo aprovecharse del opio de los pueblos, y de creencias morales de tiempos anteriores a la ilustración, con un apasionamiento digno de monaguillos que fueron abusados por el cura de la parroquia y quedaron prendados de él, agitando irresponsables sus arcaicas banderas a través de una presión política conjugada con el fundamentalismo religioso. Más aún resulta vergonzoso el espectáculo que dan cuando vemos que en la vecina República Argentina el ex capellán Von Wernich, involucrado en violaciones a los derechos humanos durante la pasada dictadura militar, acaba de ser declarado genocida y condenado a reclusión perpetua sin miramientos a su investidura religiosa, como realmente corresponde en una república.
NOTA: Los monaguillos aludidos que cercaron al obispo Fernando Lugo, a pesar de lo que la prensa maccartista heredada de Stroessner quiso hacer creer, en realidad son viejos agentes del imperialismo norteamericano. Se cuentan entre ellos:
*Guillermina Kanonikoff y Raul Monte Domecq, financistas de Lugo. Reciben dólares de USAID a través de la ONG fantasma Gestión Local.
*Camilo Soares, agente de la NED, referente de la Casa de la Juventud, beneficiaria de Dólares de la IAF.
*PMAS: partido surgido gracias a la acumulación de dólares del grupo anterior, recibió en el 2004 127.000 dólares de IAF, institución manejada por George W. Bush.
*Ricardo Canese, dirigente de Tekojoja. Propagandista de los planes de biocombustibles de George W. Bush.
*Aldo Zucolillo, ex propagandista del dictador Stroessner, mecenas del centro de detención y torturas de la dictadura paraguaya y alabardero del genocida Jorge Rafael Videla, hoy entusiasta impulsor de la candidatura de Fernando Lugo.
*Julio Benegas, empleado de Zucolillo en su diario ABC color, signatario de acuerdos con AFL-CIO, reputado peón de los fraudes imperialistas.