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[Recuerdos en algún futuro]

jueves, diciembre 30, 2004

Down Hill

Siempre me había llamado la atención este deporte pero nunca había tenido la oportunidad de practicarlo, no tengo la bicicleta apropiada ni el equipo necesario y segundo porque tiene un adjetivo adosado: X-treme y eso significa mezcla de adrenalina y maltrato muscular en proporciones iguales... lo de la adrenalina va bien pero eso de ir más allá de los límites que nos dicta el sentido común como que no va conmigo porque todo deporte nos debe enganchar para encontrar cierto tipo de felicidad... al menos eso pensaba.

Hace poco un amigo con el que practico andinismo me convenció para incursionar en esto. Me conseguiría una bike preparada con frenos de disco y el equipo que no tengo. Esto de llamarlo "Down Hill" ó "Cross Country" es muy high así que para mí simplemente es "bajada de cerro en cleta"... Me animé mucho más cuando me dijo que haríamos la ruta de regreso del pueblito de San Pedro de Casta (3,400 msnm) , -si, el mismo que está al pie de las ruinas de Marcahuasi- y descenderíamos por el camino afirmado que nos llevaría hasta Sta. Eulalia (800 msnm)... Yo que he estado 5 veces en Marcahuasi conozco bien la ruta en bus y no puedo negar que me atraía la idea de pasar por todos esos abismos, el puentecito del vértigo y la vista desde las alturas de la represa de la central hidroeléctrica de Huinco.... con esos "pictures" en mente le dije: ¡ YA !

Salí el Domingo a las 6:00 am para encontrarlos en Orrantia a las 7:00 am. Llegamos en dos carros hasta el parque Echenique en Chosica. Eramos 7. Allí bajamos 5, compramos los pasajes a San Pedro de Casta ( 5 soles x 2.5 horas de viaje) y subimos las 7 bicicletas al techo del pequeño bus...mientras tanto los otros dos siguieron hasta Sta. Eulalia a dejar sus carros en el hospedaje de un amigo. Pasamos por ellos y enrumbamos hacia nuestro destino.. el trayecto fué divertido porque subieron un ternerito al bus ! lo habían comprado a S/ 140.00 y, aunque no había asiento para el animalito, por lo menos le puse un casco protector !

Llegamos a San Pedro de Casta a las 11:30am y después de los ajustes finales comenzamos a bajar a las 12m. Me sorprendió la velocidad que se puede alcanzar en tramos tan cortos... las leyes físicas sencillamente dejan de ser abstracciones y obligan a concentrarse 100% sobre el camino... cualquier duda es un riesgo potencial que se suma al ya peligroso terreno afirmado de piedras y baches. Aunque la pendiente no es tan grande, en promedio está entre 20-30 grados, la aceleración constante se convierte en una lucha contra ese placer de abandonarse a la vorágine de la velocidad.... es realmente alucinante sortear toda clase de vibraciones del timón -ya entendí por qué es necesaria una buena amortiguación- ,, la violencia de las sacudidas demuestran la necesidad de llantas gruesas y de muy buena cocada, habían tramos en que el dolor de las manos y muñecas se hacía insoportable y me preguntaba que era peor, eso o ser operador de un martillo neumático.

Pronto aprendí que a la velocidad que iba -en promedio 40-45 km/hr- no ganaba nada con fijar la vista en el terreno adyacente sino que el truco era mantener la mirada siempre hacia adelante, viendo en perspectiva y dejar que mis maniobras fuesen inmediatas e instintivas para poder concentrarme en el tramo que se aproximaba velozmente.

Después de unos 20 minutos de salvajes bajadas, comencé a balancear las descargas de mis neurotransmisores con la belleza del paisaje circundante que se extendía por los abismos zizagueantes y de fondo las melodías proporcionadas por mi inseparable compendio de Joe Satriani. De pronto, al llegar al claro de una curva, veo salir volando por los aires a Guille...

Nunca había visto a nadie salir disparado con esa violencia.... aún tengo la imagen pasando en cámara lenta en mi canal retinal ... aparatosa caída... realmente me asusté... calculé que iría a unos 45-50 km/hr ... el iba delante mío por un centenar de metros... su llanta delantera había chocado con una enorme piedra al derrapar por unos montículos y perdió el control... aunque por escazos centímetros no se estrelló contra la ladera del cerro eso hubiera sido lo mejor antes que ir a parar por el otro lado porque allí estaba el precipicio.... cuando llegué lo único que atiné fué a decirle ¡ No te muevas ! porque lo ví muy mal... el casco tenía un hueco de unos 3 cms, había rastros de sangre en su cara, su brazo derecho estaba totalmente lacerado y con varias heridas similares en sus piernas.... volví a decirle: Quédate quieto unos 5' .. si no expiras en ese tiempo te ayudo a levantarte y vemos que más te duele.... en unos minutos casi todos estábamos al lado de él y vimos como el aro de la llanta estaba liegramente hundido pero seguía siendo una circunferencia y la sección del freno delantero estaba todo destrozado... algunos se dedicaron a pasar los cables del freno trasero hacia adelante y los demás a repararle el chasis al gordito... lavamos sus heridas, le echamos alcohol puro, lo untamos con crema donde se podía, le vendamos todo el brazo... solo faltaba el vino y el horno y ya teníamos para hacer lechón asado.

Allí paramos casi una hora no sabíamos que hacer porque temíamos una fisura en el antebrazo y si tenía suerte eso no pasaría de una fuerte contusión,, igual era con sus rodillas y, ante la precariedad de la situación, se animó a seguir bajando despacio hasta donde pudiera y ver que subirse al primer bus o camión recolector que pasara... más adelante se volvió a caer pero no fué algo serio, sencillamente su brazo ya no daba para más y no podía maniobrar y es que pasar por encima de cada piedra del camino genera un golpe que hay que asimilar a fuerza muscular.

Lo esperamos en el puente y allí aguardamos un bus para embarcarlo, nos agarró una refrescante lluvia que duró media hora; allí apareció un transporte con uno de nuestro grupo ya subido en él, porque también se había sacado la mugre unos kilómetros antes y nadie reparó en eso porque era el último de la fila.

Se fueron. Eran las 3:30pm y estabamos a mitad de camino. Estabamos un poco más aliviados, por ellos pero, también comenzamos a pensar que sólo quedaba un camión más por bajar y después de ese, no habría transporte público hasta el día siguiente.

Luego de los primeros auxilios a las magulladuras de Guille, decidí apagar el disc-man y junto con la cámara los acomodé en mi hydro-pack. Seguí descendiendo por una hora más, no sin antes pasar al camión y comprendí que nuestra naturaleza animal se rebelaba sin pensar...que irresponsabilidad.

Llegamos a Huinco. Paramos por unos anticuchitos del lugar y unas gaseosas. Vimos pasar el bus con los dos heridos y después del respectivo ritual de burla de los machos Alfa partimos de allí. El camino es casi plano hasta llegar a Sta. Eulalia pero tampoco es un tramo sencillo porque las condiciones del terreno son similares y la gravedad ya no ayuda nada así que hay que pedalear por casi otra hora más.

Cuando llegué a la estancia lo primero que hice fué buscar agua fresca para lavarme la cara y refrescar mis manos y brazos. Estaban molidos...no podía ni estirar los dedos y las ampollas de la palma de mi mano eran de un ardor desconocido.

Descansamos hasta las 6:30pm y como Guille no podía manejar, tuve que hacerlo yo para poder dejarlo en su casa y ver de paso que lo llevaran a una clínica porque, si bien los Dolocordalan Forte que le habíamos dado habían hecho efecto nadie sabía a ciencia cierta que tenía por dentro.
Ya en Lima, nos fuimos con su mamá y su novia a una clínica y me bajé por el camino. En casa casi me meto con todo y ropa a la ducha porque nada como un reparador baño frío y a las 10:00pm ya estaba rendido en mi cuarto agarrando mi peluche de Britney Spear.... Al día siguiente me enteré que le habían dado 4 días de descanso médico y que su tratamiento de rehabilitacion termina en la primera semana de Enero. Felizmente no hay fracturas ni fisuras pero si sufrió una seria distensión muscular en el brazo derecho, varias contusiones y derrame de líquido sinuvial en ambas rodillas... aparte de las laceraciones superficiales que deberán sanar.

Corolario:

Una bonita experiencia. Harta adrenalina, que es lo que nos gusta a los hombres pero, creo que hay que tomar obligatoriamente ciertas precauciones... sobre todo no dejarse llevar por el vértigo de la velocidad que, sin darnos cuenta, nos pide más y más hasta que algo falla y las consecuencias las paga nuestro de por sí maltratado cuerpo, incluída mi cara.

Es indispensable contar con todo el equipo protector. Me hicieron falta unos buenos guantes, no cualquiera, por lo menos unos acolchados o mejor si tienen silicona. Por ir cómodo fuí en short pero cuando vuelva a repetir una salida así por lo menos iré con un buzo grueso y rodilleras. Lo del casco probó ser una protección efectiva,, si Guille no lo llevaba sencillamente creo que esta historia hubiese tenido un final sin nada bueno que contar.

Toda actividad implica riesgos de distinta naturaleza, nuestra responsabilidad empieza y termina tratando de minimizar las variables que puedan desencadenar hechos que luego tengamos que lamentar. Siempre he pensado que los que dicen no temerle a nada son unos tontos, el valiente es el que primero vence sus miedos y para eso nada mejor que aplicar la inteligencia y el control.

Felizmente yo no pasé de 3 ó 4 raspones y otros tantos moretones,, nada que no se me pasara en los 4 días posteriores sin embargo aprendí que esta actividad de bajar cerros en bicicleta hay que tomarlo en serio y no a la ligera; que no interesa como se llame, si es Cross Country ó Down Hill lo importante es no terminar como un Down Gil !

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Chevere pagina, los deportes extremos son tan buenos y uno de mis preferidos es este

Anónimo dijo...

Hola, mi nombre es Yanina. También me gusta los deportes extremos y tuve una experiencia parecida cuando "baje" con mis amigos, por la misma ruta....

Anónimo dijo...

...Creo que la experiencia de vivirlo no se compara con nada! Es emocionante sentir la adrenalina correr por tus venas a 1000 por hora!
También hice la misma ruta, y tuve un pequeño accidente: mis frenos "fallaron" en plena bajada!!! no me quedo más que decidir rapidamente que hacer: sin frenos iba ganando cada vez más velocidad...y cada curva que se acercaba era de los desesperante!!! Sentir que no podía controlar la cleta, pues lo accidentado del terreno lo hace difícil y sumándole que estaba montada en una cleta rígida es para "sacarse el sombrero"...el dolor que sientes en las muñecas y los antebrazos son insoportables!!! Lo inmediato que hice es decidir para que lado caer: estrellarme contra el cerro enrocado o irme directo al abismo. Eligí el centro mismo de la trocha: tirarme hacia atrás con mi bici...hice un derrapé. Bueno, no quede tan mal que digamos...ya se están desapareciendo las "marcas" de las heridas....lo malo no más fue el susto que le di a mis amigos "a mi grupo" y luego a mi madre. Soy la única chica del grupo, y mis patas se portaron "super" conmigo: Un gran grupo KuaK !!!

Arturo dijo...

Graciis a las 3 personas que comentaron.

La ruta de bajada desde San Pedro de Casta es muy buena y digamos que no requiere demasiada logística. Aunque los más Xtreme's la califiquen de moderada lo cierto es que hay que preparar la bicicleta.

Para los noveles, hay que tener cuidado de pensar que cualquier bicicleta con frenos es suficiente. Craso error. Despues de media hora de fricción las zapatas del freno se recalientan y pierden efectividad, es decir, llegan un momento en que ya no frenan nada por eso minimo uno de los frenos tiene que ser de disco.

Sobre la anécdota compartida por el último comentario que bueno que hayas tenido la serenidad y calma de reaccionar en ese breve instante de tiempo como para pensar que hacer la estar sin frenos... inclusive eso es algo que uno y el grupo en si deben discutir con anterioridad.

Lo del dolor de las muñecas y antebrazos : Totalmente de acuerdo.

Que bueno que todo haya salido bien para la proxima hay que equiparse un poquito mas.. poco a poco

Saludos