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[Recuerdos en algún futuro]

lunes, abril 19, 2004

Cerro Vilcacoto

Ayer salí con Pocho, Phyllis, Bruno y 8 personas más de trek rumbo al cerro Vilcacoto de 2,442 msnm , ubicado cerca al pueblo de Calango, anexo a 40 min del pueblo de Mala. Este cerro, por ser uno de los más altos de esa zona montañosa es considerado un semi-dios o APU pre-inca.
El obejtivo era llegar su cumbre y revisar el sector en busca de muestras que avalen esa teoría... la ruta había sido catalogada como exigente, tanto por la altura (desnivel de +2000 msnm), la distancia a caminar (19km) y la configuración del terreno ya que era del tipo aluviónico y sin caminos afirmados.

Como ayer era santo de mi hno y además tenía que verme con una amiga, el itinerario estaba muy apretado. Había coordinado con Pocho para ir juntos en la camioneta de Andares pero la hora y una descoodinación hizo que él partiese primero con destino a Mala y yo lo alcancé allá, en el Hospedaje "La Huaca" a eso de las 3:20am.... no pude dormir porque había una fiesta en un local ubicado al frente y asi dieron las 5:00am, hora para levantarse y enrumbar a la sgte. parada: Calango, zona frutícola celebre por la producción de las manzanas "Delicia"....

Nos encontramos con Bruno a las 6:10am en plena placita de Armas y con el resto de gente, iniciamos la caminata a las 6:45am. La ruta comenzó atacando una amplísima y accidentada quebrada formada por contínuos huaycos que afectan a esa zona y que se inician 10 kms más arriba, justo a los pies de la cadena montañosa del Vilcacoto.

Durnate el ascenso, no dejé de observar lo caprichoso de las formas y la tremenda fuerza que se evidenciaba a lo largo del cauce aluviónico... rocas de gran tamaño por doquier formaban un complejo panorama sin caminos ni rutas claras de acceso,,,, casi había que trazar un propio sendero de subida y así continuamos por espacio de 2 hrs a medida que se iba estrechando el cauce.

Llegamos a una pronunciada arista, era una saliente de un cerro que partía en dos el sendero del huayco principal....allí comenzó la segunda parte de la ascención, una pendiente muy inclinada y tortuosa de casi 30 grados... era muy duro subir por esa ruta pero no había otra... a medida que subiamos , el suelo se comenzó a tornar ripioso y muy rocoso, fragmentos filudos amenazaban por todas partes y había que ir muy atento a las marcas de un camino que denotaba un escazo uso...

Así pasamos 3 horas de escalada y al dar las 12m habíamos cubierto el 70% de la ruta y aún nos faltaban unos 6km de camino ascendente y un desnivel como de 600 metros.

En ese punto yo ya estaba sintiendo los estragos musculares por la perdida de minerales,,, mis muslos y los bastos anteriores estaban muy adoloridos... Pocho y Phyllis se habían quedado al final y decidieron no continuar... dudé en que hacer... los veía muy agotados y se sentaron indicándome con señales que hasta allí llegaban,,, yo tenía parte de la dotació de agua de ambos en mi mochila ... bajé hasta ellos y me preguntaron si continuaba... los miré y les dije: "Me quedo con Uds..."

No pensé en que abortaba una ruta...sentí que mis amigos estaban muy extenuados y que necesitaban descansar para no convertir esta excursión en un suplicio... un límite muy difuso de establecer cuando la adrenalina de la jornada está fluyendo por el torrente sanguíneo...

Me quedé con ellos y punto. Además yo también sentía que las fuerzas quizá ya no me darían para el trayecto final de ascensión.

Por la radio indicamos nuestra decisión y permanecimos en el lugar descansando y reponiendo energías...como a las 12:30pm empezamos el descenso...

Si la subida había sido fatigosa y por momentos hasta muy peligrosa por la pendiente del terreno, la bajada no tuvo menos de esos riesgos... cada paso había que darlo con mucha seguridad y calma,,pisando fuerte y exigiendo a fondo a cada músculo..la tonicidad muscular empezo a ponerse dura y tensa... eran signos de un profundo desgaste...

No tenía idea de lo complicado que era esa ruta...tomé conciencia en la bajada... 4 interminables horas hicieron estragos de las pocas fuerzas que nos quedaban... caminar...dar cada paso en ese terreno caótico de rocas dispersas..se convirtió en un suplicio... los pies sencillamente bajaban por inercia...

Cuando por fin divisamos Calango, a unos 5kms de distancia, un mar de laberínticas rocas de todo tamaño y aspecto se interponía en el medio..el panorama era desolador...

Cuando logramos atravesar todo eso, ya nadie hablaba, los rostros y los pasos estaban desencajados..nadie dijo "por fin"..no habían fuerzas para nada..solo para buscar una tiendecita y pedir unas gaseosas heladas...

Los mosquitos nos levantaron en peso.. que tal cantidad de esos insectos.. mi replente nos salvó tardíamente unos 5 minutos después de ese ataque masivo...

Sacamos las cosas del resto del grupo y las dejamos en la comisaría...queríamos salir de allí cuánto antes... la montaña -o el APU- nos había vencido y recordado que ciertas empresas hay que afrontarlas con respeto,,, la naturaleza no es un juego.

Caimos de nuevo en La Huaca, donde su propietario, Marco, nos esperaba con una invitación --muy cortés-- de un "almuerzo" a pedido... un ceviche, una jalea, un par de cervezas y vino nos devolvieron el ánimo y las fuerzas...

Subimos a la camioneta,,, recuerdo que repasé el logotipo "ANDARES" ... y me pregunté cuáles eran los míos... si el polvo del camino que había respirado en esta oportunidad me trajo de vuelta la humildad bajo la luz de un atardecer que ya moría en el horizonte...esos colores acrisolados se llevaban --o me traían-- la imagen de un enorme cerro, de figura y cumbre caprichosa, que no quiso dejarme llegar porque tomé a la ligera ese reto...

Sé que el resto del grupo llegó... parte del destino es recordarnos que, para cada empresa que decidimos intentar debemos considerar ambos desenlaces, la feliz consecución de las metas o el fracaso...

1 comentario:

Renzo dijo...

Que bacan esa ruta, yo la intentare el proximo aho,.