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[Recuerdos en algún futuro]

martes, marzo 30, 2004

CANTAMARCA : Hoja de ruta

Domingo 29, la noche anterior pernocté en casa de mis padres, en el Rímac, para poder salir temprano: 6:10am. Tenía que estar a las 6:30am en la puerta #4 de la UNI. Llegué 6:25am y no había llegado nadie del grupo. Me planté en la puerta de la agencia, allí estaban estacionados dos buses grandes que lucían como nuevos...

A las 6:35am llega un tipo, un extranjero como de 1.90 mts. con su mochila a cuestas, se me acerca y me pregunta si iba de trek a Cantamarca, allí nos presentamos. Era Frank, un alemán que hablaba un español muy fluído. A los 10' llega Bruno,,,, luego Carol, Juan y Evelyn.. grupo completo. Subimos al ómnibus muy cómodo por cierto y partimos rumbo a Canta, eran las 7:15am.

Frank iba a mi costado y mientras conversábamos de todo un poco la Avda. Túpac Amaru iba dejándome el registro que debería ser la más extensa del Perú, salvo que lo sean la Avda. Javier Prado o la Avda. de Los Héroes pero, como fuese, no creo que ninguna de ellas compita en cuanto a densidad --demográfica y de otros tipos-- y es que al recorrerla de extremo a extremo, se "siente una fuerte carga".... el nombre que le han puesto como que encaja, nos recuerda un suplicio aunque sinceramente hubiese sido mejor bautizarla como "Tawantinsuyo"... lo digo por realzar cuestiones sociológicas y étnico-culturales y es que, esa ruta que nos lleva hacia el nor-este, resume y refleja la asimetría de nuestra nación de naciones, como dijera Arguedas.... aunque es un viaje plano hasta Santa Rosa de Quives curiosamente ese trayecto como que uno se ve envuelto por contínuas inflexiones, --emotivas y/o analíticas-- que invitan a más de una reflexión....

Después de 2.5 horas de viaje por una pista en muy buen estado llegamos a Canta. Casi de inmediato emprendimos la marcha hacia el nor-oeste en dirección a la cumbre de una montaña que se divisaba como a unos 6-7 kms.. en línea recta porque en auto son como 15 km. ... Bruno nos advirtió que eran de 3 a 3.5 hrs de marcha ascendente y que pararíamos a descansar entre intervalos de una hora... ví que eran las 10:10am... calculamos que llegaríamos a las ruinas a eso de las 2:00pm...

La primera hora de ascenso fué relativamente sencilla , el camino era cómodo y la pendiente muy suave. Nos detuvimos en una verde colina cerca a unas casas que hace décadas habían servido de albergue y aclimatación para los ingenieros extranjeros de la Cerro de Pasco Minning Co. ,,, una de ellas, muy llamativa por su bella arquitectura estaba pintada de color rojo y tenía un pronunciado techo a dos aguas... ahora pertenece a una de las ramas de la familia Letts..... Desde allí se divisaba lo extenso del valle; a la izquierda el pueblo de Canta y a la derecha Obrajillo, tras él, en los cerros, la marca de la ruta que lleva a las ruinas de Pumacoto...

Transcurrida la segunda hora nos detuvimos en el cruce de un riachuelo, la quebrada se sentía fresca; los eucaliptos y álamos circundantes nos aliviaban al amparo de su sombra mientras veía como las altas ramas y hojas se agitaban con el viento que inducía y multiplicaba esa misma sensación. Allí nos tomamos varias fotos.

La última etapa del trayecto fué la más ardua. Estábamos a un kilómetro, en línea recta, de la cumbre pero aún teníamos que ascender aprox. 200 mts... ya se apreciaban con claridad las ruinas pero el camino nos obligaba a una lenta aproximación, bordeando las laderas en una especie de "U". Cruzamos otro riachuelo y el ángulo se incrementó abruptamente a unos 35 grados y aún quedaban por ascender otros 100 mts... ya estábamos a casi 3,800 msnm... y abajo Canta, a unos 2,800 msnm ... en toda la ruta de ascenso no pude dejar de ignorar que regularmente atravesábamos un ancho camino afirmado que facilitaba el ascenso en auto hasta esa parte..... chsss..

A las 2:20pm veo un aviso, un irreverente y desubicado muro de concreto pintado de verde y letras amarillas, colocado por el INC, que demarcaba las ruinas de la antigua capital de Los Cantas.

Ya en la cima, es notoria la pétrea muralla que rodea el asentamiento; un aislado pórtico de piedra insinúa que en sus tiempos era necesario mantener ese tipo de defensa, no en vano la ciudadela estaba adicionalmente protegida por las solitarias cumbres...

Cuando bordeábamos la cara sur del complejo, se me reveló como en un acercamiento de película, una vista impresionante, preciosa, increíble de otro valle, me detuve perplejo... se veía el poblado de Huaros bajo la protección de una cadena de inmensas y escarpadas montañas, eran como farrallones que derramaban alternadamente entre sus quebradas, cristalinas corrientes de agua que bajaban desde las alturas de la cordillera de La Viuda, eran plateados y kilométricos afluentes del río Chillón.. toda esa visión era simplemente hermosa y subyugante desde aquella distancia....

Una a una comenzaron a aparecer las construcciones y empecé a formarme una idea clara de la importancia de aquél lugar... lo primero que identifiqué con certeza fué la arquitectura del período de Los Atavillos,,, esa etnia de pujantes constructores cuya capital fuera Chiprac, vestigio situado cerca a Rúpac, en las alturas de Huaral.......




Antecedentes Históricos

Dos de los principales estudiosos de este sitio arqueológico (María Rostworowski y Carlos Farfán) nos dicen que Cantamarca fue construída durante el Intermedio Tardío (1100 d.C.) y sobrevivió a la conquista de los Incas en 1450, quienes la reorganizaron y ampliaron hasta el año de 1550 en que los nuevos conquistadores españoles reubicaron a sus pobladores en la actual ciudad de Canta, siendo Cantamarca abandonada definitivamente.

Durante el Intermedio Tardío (1100 a 1450 d.C.) el valle del río Chillón estaba ocupado por varios curacazgos. En la parte baja (zona yunga) estaban los Colli, quienes dominaban desde el mar hasta Quives, en la "chaupiyunga". La parte alta estaba dividida entre los Atavillos en la margen derecha y los Canta en la margen izquierda. Cantamarca era el asentamiento más importante y residencia del Curaca Principal (gobernante) de los Canta. Eran frecuentes los conflictos entre ellos y otros vecinos, tanto por apropiación de tierras y recursos así como por motivos religiosos. Por ello los pueblos de este período fueron construídos en las cimas de cerros escarpados y además fueron amurallados, como es el caso de Cantamarca. Uno de los conflictos más prolongados fue por la posesión de la zona chaupiyunga de Quives, pues este piso ecológico es propicio para la siembra de árboles de coca y ají, dos plantas muy importantes para el desarrollo económico y religioso de las naciones prehispánicas. Las guerras y conflictos entre los Canta y los Colli han quedado perennizadas en mitos y también en documentos de juicios y visitas realizadas después de la conquista española en 1532. Según lo refiere María Rostworoski (1978) el curacazgo de Canta esta dividido en siete "parcialidades": Canta, Locha, Carhua, Visca, Lachaqui, Copa y Esquebamba.
En la segunda mitad del siglo XV, los ejércitos incas al mando de Tupac Yupanqui irrumpieron en la sierra de Lima sometiendo a Yauyos, Huarochirís y Cantas. La conquista Inca trajo una gran cantidad de reformas traumáticas, como es el desplazamiento de poblaciones (mitimaes) y el repoblamiento con extranjeros así como la reestructuración urbana de la ciudad de Cantamarca. Los Incas usaron a este asentamiento como centro administrativo de la región, tal como se desprende de la gran cantidad de colcas (almacenes) construidos por ellos, según demuestra el arqueólogo Carlos Farfán (1995) y por la presencia de una de las esposas de Huayna Capac (penúltimo Inca) como esta escrito en la Visita al Repartimiento de Canta de 1553. La presencia de esta mujer le da jerarquía al lugar e implica la existencia de varias instituciones y estructuras como las Huasicunas o viviendas, Muchayhuasi o adoratorios, plazas ("patas"), Ayapatacunas o cementerios, Jawaricuna u observatorios, Tambos (almacenes) y Colcas (depósitos). Se desconoce que clase de rituales se efectuaron en los adoratorios de Cantamarca, pero seguramente el culto a las momias de los curacas pasados fue uno de ellos. Otro, como refiere el historiador Lorenzo Huertas (1985) es el realizado por mandato del Inca tres veces al año en honor al sol:

(...) Al respecto un extirpador de idolatrías de 1656 dijo que un Intivillac a las 6:30 de la tarde de rodillas miraba cuando se ocultaba el sol y decía: "Padre y Señor hacedor -y cuando- se va entrando el sol en la mar le ofreció un sacrificio los dichos polvos y cabellos y coca que tenía todo ello puesto sobre una concha de la mar que tiene por nombre calhuacha y habiéndosele soplado e enviado al sol" (Huertas 1985).



La primera edificación con que me topé fué una estructura circular de piedra con un techo abovedado que desde fuera parecía no tener más de 2mts de altura. La entrada era una pequeña puerta trapezoidal de no más de un metro de alto por unos 80cms de ancho que permitía ver el soporte de la cúpula, una columna central de piedras perfectamente alineadas, angosta en su base y que a medida que se elevaba se iba ensanchando adquiriendo un aspecto exquisitamente retador desde el punto de vista arquitectónico y no sólo para esa época, era sencillamente admirable en su concepción y estética. Finalmente, grandes lajas ordenadas en forma radial y un grueso enlucido de barro con grava formaban un techo de 70 centímetros de ancho... esto que parecía un colca, estaba identificado con el número 91.... y fácilmente se apreciaban que eran más de 100 las edificaciones...

Ese es el modelo que regirá todas las construcciones circulares del sitio, encontré varias que inclusive tenían más de una columna central y la altura del techo sobrepasaba los 2.50mts estando en el interior... Este estilo arquitectónico se ha identificado en otros sitios arqueológicos de la región, queriendo usarlo como prototipo de la arquitectura Canta. El abastecimiento de agua parece que se dió por medio de canales y reservorios alimentados de puquios (manantiales), distantes a unos 100 ó 200 mts. del sitio arqueológico...

Un punto sobrecogedor de la excursión por las ruinas, --al menos para mí--, fue llegar a una especie de promontorio que debido a su elevación, dominaba toda la ciudadela, sitio en el que los "extirpadores de idolatrías", los invasores españoles, habían edificado una pequeña iglesia circundada por un extenso muro que recreaba una especie de plazuela... una cruz de piedra en lo alto imponía silente no sé si un vano triunfo ó una gran pérdida....

Nota.- Próximamente pondré las fotos...

3 comentarios:

lia dijo...

hola!
me interesa, bastante!!, tu informacion, akellos detalles, el haber ido a cantamarca.
pertenesco a la universidad catolica sedes sapientiae (UCSS), universidad italiana, situada en los olivos; la U esta organizando un proyecto para ayudar a fomentar nuestra cultura de lima norte; para ello mi grupo a escogido la ciudad de cantamarca. no hemos ido aun, vamos a ir, definitivamente, pero ahora estamos juntando informacion sobre el lugar. veo ke lo has estudiado y has ido; me gustaria saber algo mas, y si nos podrias apoyar contando con tu testimonio y experiencia en el lugar.

cualkier consulta o respuesta:
rosalia.uc@hotmail.com

Gracias

=)

Arturo dijo...

Hola Lia : Te envié un correo respondiendo tus inquietudes..
Gracias por comentar.
Saludos

Arturo dijo...

Yo siempre voy con carpa y sleeping pero para los que quieran comodidad pueden llamar a:

Hotel Cancay Vento 244-7162 / 441-5733 (Lima)

Hospedaje Casa Blanca 244-7029 / 526-0282 (Lima)

Hospedaje Santa Catalina 244-7026 / 244-7034

Hospedaje La Cabaña (Obrajillo) 244-7135

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Pronto averiguaré otros detalles.