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[Recuerdos en algún futuro]

martes, marzo 02, 2004

Inteligencia Artificial

Son 12:30pm. Hora del almuerzo, hora de sacar la cabeza por la ventanita hacia el espacio que nos regala el verbo.

Ayer navegué un ratito por el directorio de Weblogs Peruanos, no fué con "tabla" sino con "morey" porque fué muy breve...en uno de esos interesantes sites, el Blog de Franc , había una referencia sobre un comentario pendiente de esta película y recordé que yo también la tenía en lista de espera,,, es uno de esos tantos VCD's piratas que tengo, de a S/ 3.00 y S/ 4.00,,,,, creo que lo compré a uno de esos ambulantes que se ubican cerca a los paraderos del trébol de Javier Prado.....

No sabía nada del film y los primeros créditos me sorprenden gratamente... Stanley Kubrick! Amblin ! (la productora de Steven Spielberg) .... esto promete ! -pensé- así que traté de abrir mi mente para eliminar cualquier tipo de asociación... y me resultó imposible.

Bosquejo dos partes. La primera y más extensa, es el tratamiento del posicionamiento que buscan los activos "orga" (orgánicos: humanos) versus los pasivos "meca" (mecánicos: humanoides), este preludio sirve de plataforma donde se asentarán los conflictos de una especie en decadencia cuya inconsecuencia busca redimirse a través de la persecución y exterminio de los androides y, el punto culminante es aquel donde el "RoBoy" protagonista, aparece sumido en un sereno pero irresoluto cuadro de desolación rodeado de las inundadas ruinas de "Man-Hattan" justo antes de dejarse caer hacia las profundidades... me parece que hasta aquí se respetó íntegramente la visión de Kubrick, es más, no pude evitar la reminiscencia del "Blade Runner" de Ridley Scott, en esa poética toma donde se ve al androide, en el alero de un viejo edificio, sucumbir bajo la lluvia y el vuelo paralelo de una paloma...había salvado de morir al joven Harrison Ford porque de alguna forma él, el androide, tuvo la esperanza que con su último aliento y altruísta acción perpetuaba su existencia respetando la vida de su implacable cazador.

A partir de ese momento, cuando el "RoBoy" se sumerge por voluntad propia en el abismo del mar, entra la mano de Spielberg, porque ingresamos a esos otros mundos de fantasía que él siempre nos suele regalar... entre los desechos y las herrumbosas formas de lo que fué el parque de diversiones de Conney Island, Steven nos engancha a la historia paralela, la que comienza a transformar al pequeño robot en un ser, no de carne y hueso, sino en un personaje que tiene derecho a soñar y a vivir sus ilusiones entonces, el color turquesa del mar se torna en un velo por el que van discurriendo emociones y anhelos y, cuando queda atrapado en el fondo, toda esa inmensidad no se convierte en una prisión, al contrario, la visión de su Hada Azul y la nave, crean una burbuja de protección empezando un ritual de 2,000 años hacia su libertad....

La parte final alcanza el cénit a través de la simbiosis de los enfoques de estas dos mentes prolíficas... si.. el mensaje llegó allí donde tenía que llegar..al menos para mí... No pude dejar de sonreir quedamente y "sentir que así es"... que perseguir nuestros sueños e ideales no están en función de una cuestión de análisis , ni estadísticas, ni probabilidades, ni incertidumbres, es lo que hacemos por esos mundos paralelos que se abren y extienden de acuerdo a la intensidad de nuestras emociones,, de la entrega que ponemos en cada uno de los intentos a los que nos atrevemos... es así como el "RoBoy" logra convertirse en el único Ser, el eslabón con la extinguida raza Humana y ese hermoso mensaje que, a sabiendas que el desenlace será trágico, decide vivir ese esperado pero "único día", ese instante que hará eterno al lado de su amada madre y, en el final, acepta serenamente su partida porque él también siente que llegó el momento de descansar, para soñar el otro sueño, sublimando aquel Amor al que finalmente pudo llegar.... uff...

Por más odiosas que sean las comparaciones a veces estas son imposibles de evitar ..... se me vino a la memoria el final del "Hombre Centenario", novela del extraordinario Issac Assimov:... cuando el cansado y viejo robot, buscando la mortalidad, logra que su último aliento, aquél que guardó por generaciones, fuese para ella,, porque había llegado a ese ansiado momento aferrado a la silenciosa esperanza de poder ir por fin a su encuentro; tranquilamente exhala diciendo: <<>>

PD: en I.A., los actores elegidos como padres y Jude Law no llegan dar el registro necesario, quizá porque son ritmos inversos...
Ah... lo que son las coincidencias,,que increíble,,seguí navegando y, siendo las 10:28pm, encontré este link hacia las puertas del Tannhäuser